FUNCIONES DE LA CONCIENCIA
UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL
FACULTAD
DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS
TEMA:
FUNCIONES DE LA
CONCIENCIA
ESTUDIANTE:
MATUTE ALVARADO JONATHAN ISMAEL
Funciones de la conciencia según Carl Gustav Jung
Carl Gustav Jung (nacido en Suiza en 1875) fue un
médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa
inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología
analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda.
Es considerado además como uno de los padres de la Psicología Transpersonal.
Jung considera que la conciencia es la capacidad de
vincularnos con el medio- tiene y son cuatro formas de funcionar ("las
cuatro funciones de la conciencia"): A través del Pensar, Sentir, Percibir
e Intuir. Estas funciones se encargan de abordar "la recepción y
asimilación de los contenidos que nos son presentados en el exterior o en el
interior. Se trata aquí, en principio, de un modo de captación y elaboración de
las realidades psíquicas, sin consideración a su respectivo contenido".
·
Pensar: Se
intenta comprender el mundo y adaptarse a él por medio del intelecto y la
lógica.
·
Sentir: capta el
mundo valorándolo mediante los conceptos de "agradable" o "desagradable"
(sentimientos de aceptación o rechazo).
·
Percibir: es una
captación directa, sin juicios. La persona perceptiva identifica detalles en
las situaciones, aunque sin buscar relaciones o enlaces.
·
Intuir: es un
tipo de percepción "interno", más de tipo inconsciente. Capta el
sentido de las cosas sin entrar en los detalles, estableciendo relaciones.
A las dos primeras Jung las llama racionales pues se
basan en la comparación (juicios de valor). Y las otras dos son no-racionales.
Estas funciones se hallan presentes en todos pero generalmente una de ellas se
hace dominante y se ve acompañada de una función auxiliar, la tercera rara vez
es empleada por el ser humano promedio y la cuarta queda como parte de nuestra
sombra. Con la función dominante uno se orienta y adapta a la realidad, siendo
la base de nuestro temperamento.
Usos de la
conciencia
La
conciencia humana se forjó en el crisol de la competencia con la fuerza más
hostil del medio evolutivo: otros seres humanos. Es probable que la mente
humana haya evolucionado como consecuencia de la enorme sociabilidad de
nuestros antepasados humanos, la cual al principio fue quizás una defensa de
grupo en contra de depredadores y un medio para explotar mejor los recursos.
Ahora bien, la vida estrecha en grupo trajo consigo nuevas exigencias de
cooperación, además de habilidades para competir con otros seres humanos. La
selección natural favoreció a los que podían pensar, planear e imaginar otras
realidades que fomentaran tanto los vínculos con los parientes como la victoria
sobre los adversarios. Quienes aprendieron a hablar y fabricaron herramientas
ganaron el gran premio de la supervivencia de la mente más apta y, por fortuna,
nos la transmitieron (Donald, 1995; McPhail, 1998).
Fomento de la
supervivencia
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Desde el punto de vista biológico, es probable que la conciencia
haya evolucionado porque con ella los individuos conferían un sentido a la
información del ambiente y la aprovechaban para planear acciones más
convenientes y eficaces. Por lo regular estamos sometidos a una sobrecarga de
información de los sentidos. William James describió este ingente volumen de
información que incide en los receptores sensoriales como una “confusión
radiante y zumbante” que nos asedia por todos lados. La conciencia nos ayuda de
tres maneras a adaptarnos a nuestro ambiente al darle un sentido a esta
profusión de confusiones. En primer lugar, la conciencia reduce
el flujo de estímulos al restringir lo que
observamos y aquello en lo que nos
concentramos. La conciencia descarta también buena parte de la información que
no es pertinente para nuestros objetivos y propósitos inmediatos. Supongamos
que decide dar un paseo para disfrutar de un día de primavera, observa los
árboles en flor, pájaros que cantan y niños que juegan; si de pronto aparece en
la escena un perro que gruñe su conciencia restringe la atención al perro y
evalúa el grado del peligro. La función restrictiva también se aplica a la
información que extrae del almacén interno de información.
La
segunda función de la conciencia es el almacenaje selectivo. Incluso
en la categoría de la información a la que se presta atención consciente, no
toda tiene una pertinencia constante para nuestros intereses. La conciencia nos
permite almacenar de manera selectiva (entregar a la memoria) información que
queremos analizar, interpretar y aprovechar después; nos permite también
clasificar hechos y experiencias como pertinentes o irrelevantes para nuestras
necesidades y, con ello, escoger algunos e ignorar los otros; no toda la
información que uno memoriza requiere un procesamiento consciente pero los
recuerdos conscientes tienen otras propiedades y atañen a otras regiones
encefálicas que otros tipos de recuerdos.
La
tercera función de la conciencia es que uno se detenga, piense y pondere
alternativas fundadas en sus conocimientos y que imagine diversas secuelas. Con
esta función de planeación uno suprime deseos intensos cuando entran en
conflicto con preocupaciones morales, éticas o prácticas. Con este aspecto de
la conciencia usted puede planear una ruta para su siguiente paseo en la que
evite al perro gruñón. Como la conciencia nos confiere un horizonte temporal
dilatado en el cual enmarcar nuestros posibles actos, acudimos a nuestros
conocimientos del pasado y esperanzas para el futuro para tomar nuestras
decisiones actuales. Por todas estas razones la conciencia nos proporciona la
gran posibilidad de hacer respuestas flexibles y adecuadas para los cambios en
las exigencias de la vida.
Construcciones
personales y culturales de la realidad
No hay dos personas que interpreten la realidad exactamente de la
misma manera. Su construcción personal de la realidad es su
interpretación peculiar de una situación actual basada en sus conocimientos
generales, recuerdos de experiencias, necesidades, valores y
convicciones actuales y metas futuras. Cada
cual se fija más en ciertas características de
los estímulos que en otras precisamente porque su construcción personal de la realidad se ha formado con una
selección de datos únicos.
Cuando
la construcción personal de la realidad se
mantiene relativamente estable, el sentid o del yo tiene una continuidad
en el tiempo, las diferencias individuales en las construcciones personales de
la realidad son todavía mayores cuando las personas han crecido en culturas
distintas, vivido en ambientes diferentes dentro de una cultura o
enfrentadas tareas de supervivencia diferentes. También sucede lo contrario, al
compartir muchas experiencias semejantes, la gente de una cultura
determinada tiene construcciones parecidas de la realidad. Las construcciones culturales de la realidad son formas de pensar en el mundo que
comparte la mayoría de los miembros de un grupo. Cuando un miembro de
una sociedad se forma una construcción de la realidad que concuerda
con la construcción de su cultura, ésta afirma aquella construcción y al
mismo tiempo la construcción cultural.









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